Soy Química Farmacéutica Bióloga, estudié en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Veracruzana en la Cd. De Xalapa Ver., después de trabajar 4 años en la Industria Farmacéutica, me sentía con la experiencia y los conocimientos necesarios para impartir clases, pero sin lugar a dudas no contaba con la herramientas pedagógicas para hacerlo, creía que lo correcto era dar clases como me las impartieron a mí, pretendía copiar a mis maestros, el primer día de clases me temblaban las piernas, estaba muy nerviosa ya que algunos de mis alumnos tenían mas edad que yo, me daba pavor al ver que el material que preparaba para la clase lo daba muy rápido y se me agotaba, el tiempo parecía pasar lentamente, y si ya no tenía material para esa hora ¿qué iba a hacer el resto del tiempo?, me la pasaba en la biblioteca estudiando, no podía permitir que mis alumnos me hicieran una pregunta y yo no tuviera la respuesta.
Fue entonces cuando comprendí que ser maestro no es una tarea fácil, que trabajamos con seres humanos y no con máquinas, cada uno de ellos es un ser diferente y como tal lo debemos de tratar, ser maestro es una gran responsabilidad porque no nos damos cuenta del daño que podemos hacer inconscientemente a un alumno, para ser maestro se necesita una actualización constante, ya que no podemos quedarnos viviendo en el pasado, debemos prepararnos día con día para enfrentarnos al futuro y aceptar los cambios que se están dando en la Educación Media Superior.
Ser docente en el Nivel Medio Superior para mi ha sido muy importante por que contribuyo a formar parte de un peldaño en la vida académica y profesional de los alumnos con los que he trabajado, lo cual me incentiva a seguirme preparando y mantenerme actualizada.
A lo largo de estos 24 años de experiencia docente he tenido muchas satisfacciones, como que mis alumnos comenten: “ahora si ya le entendí”, “si era muy fácil”, “es que usted si explica bien”, o cuando algún alumno que ingresa al nivel superior me comenta “lo que estamos viendo ahora usted me lo enseñó”, y que decir cuando con orgullo me muestran su título profesional, siento que mi labor no ha sido en vano y que ese ha sido mi compromiso hasta ahora.
Sin embargo no dejo de sentir tristeza cuando a pesar de mis esfuerzos no logro captar la atención de algún muchacho y a veces reconozco que me siento insatisfecha por no lograr que algún otro salga del letargo en el que se encuentra ya que actualmente algunos alumnos son muy apáticos.

1 comentario:
Hola Martha, los orígenes de todos los que nos iniciamos en la docencia comparten experiencias similares, pero a través de la experiencoia nos vamos desarrollando y fortaleciendo.
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